Mamá… papá… me aburro

Mamá, papá, me aburro! Cuantas veces hemos oído esta queja de los niños? Y cuantas veces hemos dicho, lee, pinta, juega, ven, etc en un intento de ayudarle a que salga de ese aburrimiento. Lo fácil, al final, es que se pongan a ver la tele o se pongan a jugar con videojuegos o pantallas electrónicas.

No nos gusta oír que un niño se aburre, pero si entendiéramos la consecuencia del aburrimiento, posiblemente no nos importaría tanto.

El aburrimiento es la antesala de la creatividad. Que un niño se aburra quiere decir que en este momento no sabe qué quiere hacer, no sabe qué desea. Si le damos nosotros la solución, seguirá sin saber lo que desea, simplemente, ya no tiene que pensar, se pone a hacer lo que le decimos, y pasará poco tiempo y nos volverá a decir, me aburro! Sin embargo, si le dejamos con su duda, poco a poco pondrá el motor interno del deseo y de la creatividad tratando de buscar en que quiere entretenerse, una vez que lo haya logrado, el tiempo de juego será mayor y el éxito mayor.

Los niños necesitan buscar ellos solos su entretenimiento para que así la creatividad y la imaginación se desarrollen, precursores del pensamiento. Sin embargo, hoy en lugar de fomentar esto, se fomentan las maquinitas. De esta forma, la creatividad está disminuyendo y los juguetes desapareciendo.

Fomentar tiempo de juego a los niños, es fundamental para desarrollar herramientas que  van a necesitar en el futuro. Y el aburrimiento no es más que un tiempo de reflexión para tomar buenas decisiones  No es así en nuestros trabajos?