Mi hijo de un año ME PEGA!!! Por qué? Qué hago?

 

A veces nos encontramos con bebés de un año o mayores que pegan a su madre o a su padre, cuando normalmente no consiguen lo que quieren u otras veces, dicen los padres, me pega sin más, porque sí.

Los bebés aprenden lo que se les enseña. Si reciben solo abrazos, caricias y besos, aprenderán que eso les hace sentir bien y lo repetirán. Sin embargo, si reciben mensajes confusos de los padres, entonces él estará confuso y probará distintos gestos.

Alrededor de los 9 meses, el bebé tiene mucha capacidad para expresar y va descubriendo poco a poco el efecto que sus gestos produce en el “otro”, es decir, en mamá o papá. Es una etapa en la cual exploran mucho y prueban gestos para probar y entender poco a poco y dar sentido a lo que hacen. Somos nosotros los que les vamos diciendo con nuestra aprobación o desaprobación si eso les compensa hacerlo o no.

Un ejemplo: El bebé prueba a tocarnos la cara y en esa prueba nos acaricia, nos mete un dedo en el ojo (explorando), nos aprieta la nariz, nos tira del pelo, o nos da un beso. Está claro que con esa edad no nos hace daño y que todo lo hace explorando. Sin embargo, es MUY IMPORTANTE que nosotros vayamos diferenciando y expresemos al bebé aquellos contactos que nos gustan y aquellos que NO nos gustan. Cuando le expresamos con una cara alegre y fomentamos la caricia, el bebé sabe que eso gusta y seguirá haciendolo y si expresamos con cara seria e ignoramos lo que hace e intentamos que no lo vuelva a hacer, por ejemplo, apretar la nariz, dejará de hacerlo.

Ahora bien, ocurre muchas veces, que hay padres que transmiten mensajes confusos porque a la vez que les dicen que eso no les gusta, se rien porque es un bebé y les hace gracia que se le pueda ocurrir eso y le dejan continuar. Esta actitud crea en los bebés mucha confusión y no hace nada más que fomentar esa conducta.

Los bebés son muy consecuentes y necesitan que los mensajes sean claros: me gusta, me rio y te dejo. No me gusta, lo ignoro y no te vuelvo a dejar. De esta forma cuando son un poco mayores ya tienen claro lo que pueden y no pueden hacer con  la otra persona.

JAMÁS SE DEBE DE PEGAR A UN NIÑO PARA CORREGIR LA CONDUCTA DE PEGAR. Es una actitud muy inconsecuente. Pegando solo se le demuestra que la autoridad es el que es más fuerte y puede dominar al más débil. Estos niños son los que pegarán más adelante a otros niños.

Mamá… papá… me aburro

Mamá, papá, me aburro! Cuantas veces hemos oído esta queja de los niños? Y cuantas veces hemos dicho, lee, pinta, juega, ven, etc en un intento de ayudarle a que salga de ese aburrimiento. Lo fácil, al final, es que se pongan a ver la tele o se pongan a jugar con videojuegos o pantallas electrónicas.

No nos gusta oír que un niño se aburre, pero si entendiéramos la consecuencia del aburrimiento, posiblemente no nos importaría tanto.

El aburrimiento es la antesala de la creatividad. Que un niño se aburra quiere decir que en este momento no sabe qué quiere hacer, no sabe qué desea. Si le damos nosotros la solución, seguirá sin saber lo que desea, simplemente, ya no tiene que pensar, se pone a hacer lo que le decimos, y pasará poco tiempo y nos volverá a decir, me aburro! Sin embargo, si le dejamos con su duda, poco a poco pondrá el motor interno del deseo y de la creatividad tratando de buscar en que quiere entretenerse, una vez que lo haya logrado, el tiempo de juego será mayor y el éxito mayor.

Los niños necesitan buscar ellos solos su entretenimiento para que así la creatividad y la imaginación se desarrollen, precursores del pensamiento. Sin embargo, hoy en lugar de fomentar esto, se fomentan las maquinitas. De esta forma, la creatividad está disminuyendo y los juguetes desapareciendo.

Fomentar tiempo de juego a los niños, es fundamental para desarrollar herramientas que  van a necesitar en el futuro. Y el aburrimiento no es más que un tiempo de reflexión para tomar buenas decisiones  No es así en nuestros trabajos?

 

Qué juguetes quieren los niños?

Los deseos de la sociedad consumista y los deseos de los niños no coinciden en absoluto. Es verdad, que las imágenes que se presentan a los niños por medio de la publicidad son tan atractivas que consiguen que el niño lo pida.  Sin embargo, tras varios estudios sobre lo que desean los niños, no lo que los profesionales pensamos que es bueno para ellos, los resultados son claros. Los niños desean pasar tiempo con sus padres. Ese es el mejor regalo que se le puede hacer a un niño estas vacaciones.  Lo que queda en la memoria es el tiempo pasado con los padres y las experiencias compartidas.

Qué hacías tú de pequeño con tus padres? Qué deseabas tú de pequeño? Con qué te conformabas?

Respecto a juguetes, pocos, sobretodo, uno que desee de verdad, y que le ayude a desarrollar la creatividad, sin pilas.

Las pantallas electrónicas y sus consecuencias

La era de Internet está aquí para quedarse y nos da tanto beneficios como perjuicios. Hoy me quiero centrar en los perjuicios de los aparatos electrónicos en los niños.

Sabemos, como adultos, del peligro que supone el exceso de información con el que nos encontramos, muy difícil de diferenciar aquello que nos es verdaderamente útil y lo que no. Sabemos del peligro de dar más información nuestra de la deberíamos exponiéndonos en la redes sociales. Sabemos del peligro de la virtualidad que se aleja mucho de la realidad de cada uno (esto merecería un post único, sobre todo hablando de niños y adolescentes). Sabemos de su atractivo y la dificultad que tenemos en dejar el móvil, Ipad, ordenador o juegos, un rato, para hacer otras cosas. Y esto lo sabemos siendo adultos y con capacidad de diferenciar que es bueno o no para nosotros.

Los niños han nacido con Internet y aparatos electrónicos en casa y la facilidad de uso, con el atractivo que ofrecen, resulta muy difícil de controlarlos y poco a poco se convierten en pequeños adictos a los aparatos y no son capaces de hacer otra cosa en su tiempo libre.

El peligro mayor que existe y sus consecuencias a largo plazo es la sustitución del juego libre por los aparatos electrónicos y las consecuencias a largo plazo que lleva esto.

Se han visto varios problemas hasta la adolescencia:
Falta de imaginación, la virtualidad no desarrolla la imaginación. La imaginación es la base del pensamiento y si queremos que los niños vayan desarrollando su propio pensamiento, necesita desarrollar la creatividad y eso se hace por medio del juego libre.
– Falta de relaciones sociales, con lo que no se desarrollan habilidades sociales de compartir, negociar, resolver conflictos.
Baja tolerancia a la frustración, todo es inmediato, no tiene que esperar, juega contra si mismo.
Falta de canalización de la agresividad. En el juego, el niño busca una vía no solo de liberar agresividad, si no de elaborarla y poco a poco jugar distintas posibilidades hasta que encuentre la manera de entender su mundo. En los juegos, la agresividad se descarga sin más, no hay oportunidad de elaborarla con lo cual queda intacta en el interior del niño.
El niño vive en un mundo virtual ajeno a la realidad y cuando tiene que enfrentarse a la realidad a veces es dolorosa y se aísla en lo virtual.
Son niños que se están excitados por las ondas que trasmiten las pantallas, duermen peor y hacen menos deporte y todo esto lleva a problemas de salud.
– Son niños que se aburren y se ponen detrás de los padres para que les dejen las pantallas o les presten atención o les resuelvan la diversión.

Los padres deben de controlar a sus hijos y tratar de consensuar el tiempo y los juegos a los que se dedican sus hijos. Esto es una responsabilidad de los padres y supone estar dedicando tiempo a nuestros hijos en una sociedad que va más deprisa de lo que podemos controlar, pero hoy es lo que nuestros hijos necesitan.

Fundación Alicia Koplowitz. XII Jornadas Científicas. Prevención y detección en la infancia

He asistido a las jornadas sobre prevención, detección y atención temprana en psiquiatría infantil en octubre de 2017.
Se han tratado temas sobre la importancia de la prevención en los primeros años de vida. Un apego seguro en los primeros años es la base fundamental en el desarrollo de las relaciones sociales futuras. Cada vez los estudios científicos inciden más en que la prevención está en una buena formación de los profesionales sanitarios, de los padres y de los equipos de orientación y maestros.
Se habló de depresión infantil, ansiedad infantil, síntomas que expresan un sufrimiento infantil que muchas veces no se escucha bien por parte de los adultos y no se da la atención necesaria, aumentando el malestar en el tiempo.
Se desarrollaron temas sobre la adopción y cómo los niños adoptados, ya llegan con un trastorno del vínculo porque se les ha separado de lo poco que tenían aunque la familia que les espera les va a ofrecer mejor futuro. Se habló del acoso escolar y cómo además de atender a esta necesidad en el colegio desde pequeños, hay que hacer prevención en las familias para desarrollar una buena autoestima en los niños.

Y se señaló la falta de profesionales en psicología en las consultas de pediatras y atención primaria que puedan abordar temas de prevención y ofrecer primeras consultas para orientar a los padres en esos primeros años de crianza tan fundamentales.

Los pediatras confirmaron el desborde de pacientes que tienen que no les permite escuchar a la familia y ni siquiera saben qué casos deberían derivar.